¿Cuánto cuesta de verdad tu flota de reparto propio?
Tu costo por envío real suele estar 25-35% arriba del que ves en tu P&L. Aquí están los cinco costos ocultos, con calculadora.
Hace unas semanas hablamos con una cadena de farmacias en LATAM que presume el costo de envío más bajo que hemos visto: $1.25 dólares por pedido. Más barato que cualquier app, más barato que cualquier courier. En el papel, una maravilla.
El truco estaba en cómo lo lograban: sus repartidores salen con 4 pedidos a la vez. Y ahí se rompe todo, porque su promesa al cliente es entregar en 40 minutos. Con 4 entregas encadenadas, desde el segundo pedido de la ruta no llegan en 40 minutos ni en el mejor día del año.
El costo por envío era real. Lo que no estaba en ninguna celda del Excel era el costo de incumplir la promesa tres veces por ruta.
Ese es el problema con el costo de la flota propia: el número que ves en tu P&L es el costo visible. El costo real incluye cuatro o cinco renglones que nadie suma porque viven en otras cuentas o en ninguna.
Lo que vas a leer
Por qué tu costo por envío se ve barato en el Excel y, aun así, las cuentas no cierran a fin de mes.
Los cinco gastos que se te escapan y por qué se esconden tan bien: ninguno aparece en la cuenta que dice “reparto”.
Cómo sacar tu costo real sin armar otra hoja de cálculo.
El costo visible: lo que ya estás sumando
Esto es lo que casi todo el mundo tiene mapeado, y normalmente bien: la nómina de los repartidores con su carga social y bonos, los vehículos (compra o renta, depreciación), el combustible y mantenimiento, y los seguros y trámites.
Divides eso entre los envíos del mes y te da tu “costo por envío”. Si tu cálculo termina aquí y tu flota te parece barata, sigue leyendo.
Los 5 costos ocultos
1. La capacidad ociosa
Tu flota está dimensionada para tu hora pico — o para tu día pico. Pero le pagas el mes completo.
Un repartidor de farmacia o restaurante pasa una fracción enorme de su turno esperando que entre el siguiente pedido. Si tus repartidores hacen en promedio 12 entregas en un turno donde podrían hacer 25, estás pagando el doble por entrega de lo que crees. La nómina no baja en las horas valle, ni los martes, ni cuando llueve y no hay pedidos.
La pregunta correcta no es “¿cuánto me cuesta mi flota?”, sino “¿cuánto me cuesta mi flota por envío efectivamente entregado?”.
2. El costo de romper la promesa
Aquí vive el caso de los $1.25. Agrupar pedidos baja el costo por envío y sube el tiempo de entrega. Esa no es una decisión logística: es una decisión comercial disfrazada de logística.
Cada entrega que llega tarde tiene un costo en recompra que no aparece en ningún reporte de ese mes. Aparece tres meses después como “se nos cayó la frecuencia de compra”, y nadie lo conecta con la ruta de 4 paradas. En nuestra experiencia con operadores de la región, el cliente que sufre dos entregas tarde seguidas rara vez vuelve a comprar por ese canal — se va a la app, a la competencia, o de regreso a la tienda física.
Si vas a operar con batching, al menos ponle precio. La calculadora de abajo lo estima con dos datos que te sabes de memoria: con cuántos pedidos sale tu repartidor y cuál es tu promesa de entrega.
3. Las incidencias que absorbes completas
Robos, pérdidas, pedidos dañados. En nuestra operación vemos una tasa consistente de ~1.5% del volumen en incidencias, con cualquier tipo de flota.
Cuando el envío lo hace un tercero, tienes a quién cobrarle: hay un proveedor, un contrato, un proceso de reclamo. Cuando el envío lo hace tu propia flota, el perdedor eres tú — no hay a quién trasladarle la merma. Y descontárselo al repartidor, además de los problemas legales y de rotación que genera, casi nunca cubre el valor completo.
Cuenta rápida: 7,500 envíos al mes × 1.5% × ticket de $25 = $2,812 al mes que tu flota te cuesta y tu P&L esconde en “merma operativa”.
4. La gente que gestiona a la gente
Una flota de 15-20 repartidores no se administra sola. Alguien arma turnos, alguien resuelve el “se me ponchó la llanta”, alguien hace el corte del efectivo, alguien recluta al que entra porque alguien siempre se está yendo.
Eso es un dispatcher o coordinador de tiempo completo — o medio gerente de sucursal que debería estar haciendo otra cosa. Súmalo: es nómina de la flota aunque no reparta nada.
5. La rotación
La rotación en reparto de última milla en LATAM es de las más altas de cualquier puesto operativo. Cada baja cuesta: reclutamiento, alta, capacitación, uniforme, y las 2-3 semanas donde el nuevo entrega menos y falla más.
Si rotas 30% de tu flota al año, ese costo de reposición es un renglón mensual permanente, no un evento extraordinario.
Un ejemplo con números redondos
Cadena con 10 sucursales, 20 repartidores, 7,500 envíos al mes. Los números son ilustrativos; para eso está la calculadora de abajo:
+31% arriba del número que veías en tu P&L — antes de ponerle precio a una sola entrega tarde. Y eso con la flota a plena utilización: si tus envíos reales son 6,000 y no 7,500, ya estás en $2.55.
La calculadora
Mete tus números — repartidores, sueldos, envíos reales, ticket promedio — y te devuelve tres cosas: tu costo visible por envío, tu costo real, y cuánto estás dejando de vender al mes por entregas fuera de promesa.
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