👋 Hola, soy Sebastián. Cada lunes cubro lo que está moviendo el last-mile, el ecommerce y la logística en LATAM — con la lectura concreta para quien opera entregas.
Picker Radar lo escribo desde Picker, la plataforma que orquesta delivery para más de 1,000 negocios en LATAM . Conoce más.
📰 Esto es lo que cubrimos esta semana:
El precio de una cuenta de repartidor en el mercado negro
La ola de devoluciones del Mundial todavía no tiene número
Uno de cada cinco paquetes falla en el primer intento
El precio de una cuenta de repartidor en el mercado negro
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La noticia en 10 segundos
El viernes 21 de agosto ASPEC alertó por los robos de encomiendas en apps de delivery en Perú. El repartidor marca el pedido como entregado y desaparece.
Debajo hay un mercado con precios por país. En Perú una cuenta va de S/70 a S/100 —US$19 a US$27—; en Chile de 20,000 a 120,000 pesos —US$22 a US$128—; en Colombia, un perfil de Rappi llega a US$160.
Bloquear cuentas alimenta ese mercado. Rappi bloqueó más de 2,300 cuentas en Bogotá en abril por multicuenta, inconsistencias y alquiler de perfiles, y los domiciliarios salieron a protestar.
El viernes, ASPEC salió a decir en voz alta lo que los usuarios peruanos llevaban meses reportando: pedidos que la app da por entregados y que nunca llegaron. El repartidor deja de contestar. La cuenta se cae del sistema.
Fui a buscar de dónde salen esos repartidores y terminé en el mercado que los surte. Una cuenta cuesta entre 70 y 100 soles, unos veinte dólares, en grupos de Facebook con casi cinco mil miembros. Los vendedores prometen activarla en menos de un día contra una foto del DNI por los dos lados y un número de teléfono sin estrenar.
Estuve un rato con esos precios abiertos en el navegador antes de escribir el resto.
El precio sube con la antigüedad de la cuenta
En Chile, una investigación de T13 encontró perfiles de Uber Eats, Rappi y PedidosYa entre 20,000 y 120,000 pesos, vendidos por redes sociales y Facebook Marketplace. El precio se mueve según tres cosas: la plataforma, el vehículo y la antigüedad de la cuenta.
Esa tercera variable es la que vale la pena mirar dos veces. Una cuenta vieja cuesta más porque ya pasó la verificación, y la verificación es un examen que se toma una sola vez. Lo que el mercado está cobrando, en el fondo, es el momento del registro.
En Colombia el mismo perfil vale más. La firma de identidad Intexus ubica las cuentas falsas de Rappi hasta en 160 dólares, el precio más caro que encontré en la región, y el catálogo ya no se limita a cuentas prestadas: hay documentos manipulados, tomas de cuenta por terceros y deepfakes para pasar el reconocimiento facial.
El dato chileno tiene un año encima, y eso me deja incómodo. La investigación de T13 salió en agosto de 2025. Si entonces una cuenta llegaba a 120 mil pesos, hoy puede valer el doble o la mitad, y no encontré a nadie que lo haya vuelto a medir.
Cada bloqueo masivo le pone clientes al mercado
En abril, Rappi bloqueó más de 2,300 cuentas en Bogotá por uso de múltiples cuentas, inconsistencias en la información financiera y alquiler de perfiles. Los domiciliarios salieron a la calle a pedir revisión caso por caso.
Buena parte de ellos son migrantes venezolanos. El que pierde la cuenta y necesita trabajar el jueves no espera a que revisen su caso: compra otra y sigue repartiendo.
El número que cerraría esta historia sería el precio de una cuenta en Bogotá antes y después de esos bloqueos. Lo busqué durante un buen rato, sin suerte. Nadie lo publica, y probablemente sea el indicador más honesto que tiene el sector sobre si sus controles sirven de algo.
Lo que la verificación no alcanza a ver
inDrive corre un liveness check facial y verificaciones aleatorias de madrugada. DiDi usa reconocimiento facial y marca los perfiles que no coinciden. PedidosYa exige siete etapas de registro con tres revisiones documentales, y Uber Eats se sumó en Chile a la Alianza IN, un convenio con la Subsecretaría de Prevención del Delito, con certificado de antecedentes actualizado cada seis meses y reconocimiento facial aleatorio. Todas verifican al que se registra.
El problema es el martes siguiente. Quien toca la puerta a las ocho de la noche pudo no haber pasado por ninguna de esas etapas, y el cliente que reclama al día siguiente descubre que esa cuenta ya no existe.
Fuente: El Comercio · Bloomberg Línea · El Tiempo
La ola de devoluciones del Mundial todavía no tiene número
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La noticia en 10 segundos
El Mundial terminó el 19 de julio y la cuenta de lo que regresó sigue abierta. Reversso había proyectado que las devoluciones de moda podían llegar a 40% por el rebote de los picos de venta.
La base contra la cual medirlo: el 22% de los compradores mexicanos devolvió algo el año pasado y otro 14% pidió un cambio, según el Estudio de Venta Online 2026 de AMVO.
Moda concentra 28% de las devoluciones, refacciones 12% y juguetes 9%. Tiendanube ubica la tasa de moda y calzado entre 25% y 31%, contra 11% en electrónicos.
El Mundial terminó el 19 de julio. Cinco semanas después, nadie ha publicado cuánto de toda esa venta terminó regresando.
Lo busqué en AMVO, en la prensa de negocios mexicana, en las empresas de logística inversa y en la cobertura del Hot Sale. Nada. La proyección que Reversso publicó el 17 de abril, hasta 40% de devoluciones en moda por el efecto rebote, sigue colgada ahí sin nadie que la confirme ni la desmienta.
Medido, medido, solo está el piso: el 22% de los compradores mexicanos devolvió algo el año pasado y otro 14% pidió un cambio. De todo lo que vuelve, la ropa es 28%; las refacciones, 12%; los juguetes, 9%.
Y acá hay una trampa que vale la pena desarmar. Ese 22% cuenta personas: cuántos compradores devolvieron algo alguna vez durante el año. Tu tasa de devolución mide otra cosa: qué porcentaje de tus envíos regresa. Para eso, Tiendanube da entre 25% y 31% en moda y calzado contra 11% en electrónicos. Media industria cita las dos como si fueran la misma, y por eso casi nadie sabe cuál es su propio número.
El 75% de lo que regresa sale de cuatro lugares
Ciudad de México, Estado de México, Jalisco y Monterrey. Las mismas calles por donde tus motos ya pasan todo el día, ahora con una caja de vuelta.
Ese viaje de vuelta toma catorce días hábiles. Cuando el cliente deja la caja en un punto de recepción en vez de esperar la recolección, cinco. Son nueve días con un producto que sigue siendo tuyo, ocupando espacio y perdiendo temporada.
Los tres reclamos logísticos más frecuentes del comprador mexicano, según el mismo estudio: entrega maltratada, 45%; plazo incumplido, 38%; pedido incompleto, 33%. Ninguno de los tres se resuelve en la tienda.
Fuente: AMVO · El Financiero · The Logistics World
Uno de cada cinco paquetes falla en el primer intento
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La noticia en 10 segundos
Cerca del 20% de los paquetes de ecommerce no se entrega en el primer intento, según Harvard Business Review, y en México puede ser mayor.
En temporada alta las excepciones por cliente ausente van de 20% a 25% y las de dirección incorrecta rondan 30%, según Envíoclick.
Cada entrega fallida cuesta US$17.20 en promedio, según Loqate, y 54% de los comercios absorbe ese sobrecosto.
México acaba de salir del Hot Sale y el Mundial pegados, con las paqueterías vaciando el rezago de uno mientras arrancaba el otro. Contra ese fondo, el número que todos repiten es viejo: cerca del 20% de los paquetes de ecommerce no se entrega en el primer intento. Ilan Epelbaum, director general de Mail Boxes Etc. México, dice que acá es peor, entre direcciones sin nomenclatura clara y paquetes que nadie puede dejar en la puerta.
Ese 20% viene de Harvard Business Review y es un promedio global sin país. Los 17.20 dólares por entrega fallida que cita todo el sector salieron de una medición de Loqate de 2022, hecha en Estados Unidos, Reino Unido y Alemania. Los seguimos repitiendo porque no hay nada mejor, y eso ya dice bastante: nadie ha vuelto a medir cuánto cuesta un segundo intento en una colonia de Guadalajara.
Jesús Beltrán, que lleva procesos de operaciones en Envíoclick, calcula que en temporada alta sus excepciones por cliente ausente rondan entre 20% y 25%, y las de dirección incorrecta cerca del 30%. “Cuando el volumen de pedidos crece, también lo hace el número de excepciones”, dice Álvaro Echeverría, CEO de SimpliRoute, cuya plataforma coordina más de 42,000 vehículos al día en la región.
Pregúntale a tu carrier cuántos envíos volvieron el mes pasado marcados como cliente ausente y cuántos como dirección incorrecta. Los dos números existen, y son tuyos.
Fuente: T21 · The Logistics World · Revista Mercado
Takeaways de la semana
Cuando la caja sale del almacén ya gastaste todo lo que ibas a gastar. Lo que pasa después —que no llegue, que vuelva, que haya que ir dos veces— es lo que se come el margen, y casi nunca está en el reporte que revisas.
Una cuenta alquilada y una dirección mal escrita terminan igual: un envío que no se puede seguir hasta una persona verificable.
Las dos cifras con las que el sector discute sus entregas fallidas tienen años encima y vienen de otros países. Pídele a tu carrier las tuyas antes de negociar la siguiente tarifa.
📰 Esto fue todo por esta edición de Picker Radar. Si te resultó útil, compártelo o responde con tus impresiones. Nos vemos la próxima semana con más insights del mundo del delivery.
Picker: El Delivery que SÍ piensa como Negocio





