¿Qué eventos hacen que un pedido de delivery on-demand falle?
Miramos más de un millón de pedidos en LATAM para entender qué señales operativas anticipan una falla y cuáles solo hacen ruido.
Un pedido de delivery on-demand atraviesa decenas de momentos en los que algo puede salir mal: la dirección no cuadra, el repartidor se queda quieto, el local tiene un problema, el cliente tiene las notificaciones apagadas, llueve, hay tráfico. La intuición dice que todos estos eventos empeoran la probabilidad de que el pedido llegue bien. Los datos dicen otra cosa.
Usamos un sistema interno llamado Inspector que corre sobre el 100% de los pedidos y marca en tiempo real más de 30 señales distintas de riesgo operativo. Para cada señal calculamos cuántos puntos porcentuales por encima (o por debajo) de la tasa normal de falla aparecen cuando esa señal está presente.
Antes de los datos
De dónde sale esto
Esto sale de más de un millón de pedidos que pasaron por Picker entre marzo 2025 y abril 2026 en seis países LATAM, con proveedores externos de última milla. Inspector es nuestro sistema interno: vigila cada pedido en tiempo real y levanta la mano cuando algo huele raro; dirección sin coordenadas, repartidor que no arranca, tráfico en el destino. Son más de 30 señales en total que medimos actualmente.
Para cada una medimos cuánto sube (o baja) la tasa de falla cuando aparece, en puntos porcentuales sobre un pedido normal. +20pp = 20 puntos arriba; −5pp, 5 abajo. Ojo: un mismo pedido puede encender varias señales a la vez, así que el número aislado subestima el riesgo real. Por eso luego miramos cómo se combinan.
Ranking
Señales ordenadas por impacto sobre la tasa de falla
La línea vertical gris marca una entrega normal, sin señales disparadas. Las barras miden cuántos puntos porcentuales suma (o resta) cada señal sobre esa base.
Lo que muestra el gráfico
Cuatro observaciones
Los eventos más peligrosos son de datos y de operación en la sucursal. Una dirección sin coordenadas, un problema al retirar, una espera excesiva en el local o una zona de entrega complicada: cada uno suma más de 50 puntos porcentuales a la tasa de falla normal. Son cuatro cosas que se resuelven antes de que el repartidor salga a la calle.
El clima y el tráfico no mueven la aguja. Clima leve, clima fuerte y tráfico en el local se quedan dentro de dos puntos de la tasa normal. La red absorbe el entorno mejor de lo que la intuición sugiere.
Las notificaciones al cliente son un riesgo real pero modesto. Sin WhatsApp activo, la falla sube 22 puntos. Sin notificaciones por app, 5 puntos. Menos críticas que los eventos operativos, pero accionables al crear el pedido.
El riesgo se define en el origen, no en la ruta. Las señales más peligrosas describen condiciones que ya están definidas cuando se crea el pedido: dirección, sucursal, espera, zona de entrega. Lo que aparece con el repartidor en movimiento; tráfico, clima, arranque demorado, casi no pesa.
Segundo análisis
¿Cuánto se combinan estas señales entre sí?
Las señales no vienen solas. De los pedidos que disparan al menos una alerta, en promedio disparan tres distintas al mismo tiempo. Mirar una señal aislada da una lectura incompleta del riesgo; así se distribuyen cuántas se activan por pedido:
Dicho de otra forma: solo 9% tiene una sola señal. El resto tiene dos o más simultáneamente, y uno de cada diez tiene cinco o más. Por eso un único número por evento subestima el riesgo real, los pedidos problemáticos vienen en paquete.
El cierre
El delivery no se cae por el camino. Se cae por lo que ya estaba roto cuando salió. La intuición mira el tránsito, pero la data apunta al origen: la dirección, la sucursal, la espera. Ahí es donde se gana la entrega.
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Fuente
Data operativa de Picker Express · 6 países · Marzo 2025 – Abril 2026




